3.1.07

encapuchado


“Me llamo Juan René Muñoz Alarcón soy ex dirigente del Partido Socialista. Renuncié porque no estaba de acuerdo con algunas cosas. Hice denuncias en la prensa y en la radio, lo que significó ser perseguido por gente del partido. Los de inteligencia me recogieron, me escondieron, me alimentaron, porque yo ya estaba en las últimas.

Después fui llevado para reconocer gente, lo hice por rabia contra los que me persiguieron. Los servicios de seguridad me encapucharon y me pasaron por las distintas secciones donde estaban los detenidos, reconocí a bastante gente, muchos de ellos murieron y yo soy responsable de sus muertes, por el solo hecho de haberlos reconocido.

Luego se me pidió que saliera a la calle a reconocer gente, después se me llevó a Colonia Dignidad, ahí funciona un centro de adiestramiento nacional regido por alemanes nacionalizados, tienen un verdadero regimiento que cuenta con aviones, ambulancias, correo y cárceles subterráneas. Ahí se me preparó para hacer contrainteligencia, se me ocupó en tareas de cazar gente, interrogarla, torturar y matar.

Reconozco que cuando empecé lo hice por venganza, después debido a la situación que vivía y a lo que tuve que hacer reaccioné y traté varias veces de salirme, cosa que no ha sido posible a la fecha, porque se entra pero no se sale, cuando los servicios de seguridad lo copan a uno, uno no puede liberarse de ellos.

Yo mismo, en la actualidad, me desconozco.

He participado en la desaparición de algunas personas, muchos fueron dados de baja por el aparato ejecutor en Peldehue. Lo otro importante es la “chapa”, cuando se detiene a un hombre, por ejemplo caigo yo, Juan Muñoz Alarcón, ellos le colocan una chapa le colocan Francisco López Aguirre; por eso cuando se hace un recurso de amparo no se ubica nunca el nombre, pero lo que pasa es que el hombre está detenido.

Le queman su documentación le ponen una chapa. Otras veces, cuando se niega a colaborar, le hacen una chapa a cualquier hombre de inteligencia, éste sale del país con la documentación del detenido, queda registrada oficialmente su salida y así posteriormente el detenido es ejecutado. Estoy un poco nervioso porque sé que esto para mí significa la muerte, eso lo tengo bien claro. Porque cuando uno no sirve, es mejor silenciarlo. Quiero dejar constancia, jurar si es necesario, los detenidos están vivos en malas condiciones físicas”

* Texto basado en la declaración de Juan René Muñoz Alarcón, el encapuchado del Estadio Nacional, a la Vicaría de la Solidaridad.



**El cadáver de Muñoz Alarcón aparecerá dias despues de dicha confesión en una calle de Santiago con 17 puñaladas en el cuerpo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

pasado mañana Lo Leo
y continúo, ya basta mejor me voy estoy escribiendo puras tonteras, mueero de sueño y pucha :(
no quiero dejar estupidecees en un lugar tan bonito como este, así que mejor te dejo un abrazo pendiente para la próxima juntación, jajajajajja :)